Mis inicios

Bicicleta Chaparral

La imagen sólo es ilustrativa

De la curiosidad a los proyectos en casa

Desde niño tuve una inclinación natural por las reparaciones. Me gustaba experimentar: pintaba franjas a mis carritos con el barniz de uñas de mi hermana y pasaba horas armando casas con “Lego”.

Un 6 de enero, los Reyes Magos me trajeron una bicicleta Chaparral. Era tipo vagabundo, con la llanta delantera más pequeña que la trasera. Con el tiempo, y motivado por la moda que trajo la película de E.T., intenté convertirla en una bicicleta de salto. El problema era su peso: era tan pesada que no lograba saltar ni una piedra.

Puerta de madera con herreria

¿Por qué este sitio?

He decidido compartir mis experiencias pensando en todas las personas que, como yo, se animan a hacer proyectos en casa sin más conocimiento que la iniciativa. Sigo una idea muy simple que aprendí de mi abuela: “La necesidad es el mejor maestro”.

No soy profesional ni pretendo descubrir algo nuevo. Mi intención es aportar, aunque sea un poco, y sumarme a las miles de personas que hoy comparten conocimiento práctico en internet.

Aprender haciendo (y equivocándose)

A lo largo del tiempo he conocido personas que no saben cómo poner un tornillo en la pared. Puede parecer algo básico, pero no lo es para todos.

Yo mismo he fallado muchas veces. Sin embargo, también he aprendido algo importante: no siempre contratar a alguien garantiza un buen resultado.

¿Cuántas veces contratamos a un carpintero o plomero que promete mucho y entrega poco? Y cuando termina —si es que termina—, uno piensa que quizá podría haberlo hecho mejor por su cuenta.

Además del aprendizaje, hacerlo uno mismo puede evitar frustraciones… y ahorrar dinero.

Un espacio para compartir

Este sitio no tiene fines de lucro. Mi objetivo es que aquí encuentres ideas útiles, soluciones prácticas y, sobre todo, la motivación para intentar tus propios proyectos.

Gracias por visitar… y ¡mucha suerte en lo que construyas!

¿Tiene alguna pregunta para mi?